¿Por qué se modificó el Permiso de Paternidad?

El 1 de enero de 2020, puede señalarse como un día histórico para las familias españolas. 

La modificación del permiso de paternidad, contemplando una extensión del tiempo y el reconocimiento de derechos, tiene un impacto positivo en miles de familias. Hasta hace relativamente poco tiempo, el derecho del disfrute y cuidados de un bebé recién nacido, estaban legalmente establecidos exclusivamente para la madre.

Esto creaba un vacío legal con negativos efectos en tres sujetos de derecho:

👩‍👦 Madre

El alumbramiento de un bebé, desde el punto de vista biológico, es un acto que supone un increíble estrés físico y psicológico en la madre. A pesar de no padecer ninguna enfermedad, requiere de una serie de cuidados de salud, en la primera fase de recuperación física.

En esta etapa de vulnerabilidad física, la madre debía interrumpir su proceso de recuperación natural, pues el padre volvía al trabajo y ella quedaba sola con el bebé.

👨‍👦 Padre

El padre, disfrutaba de un permiso de paternidad escueto, de tan sólo de unos pocos días y en las que, debido a la reincorporación a la vida laboral, dejaba el cuidado del recién nacido descargado totalmente en la madre.

Para muchos padres, esto implicaba una gran afectación psicológica, pues sentían la pérdida de un momento único e irrepetible: los primeros momentos de vida del bebé.

Muchos padres desarrollaban un gran sentimiento de culpa, por no formar parte de los primeros cuidados de la madre, el recién nacido y del resto de la familia.

👶 Bebé

El bebé recién nacido, es el sujeto de mayor vulnerabilidad y por lo tanto, el que la ley debe proteger en mayor medida.

Un bebé demanda de una atención exclusiva, que debe compartirse entre ambos padres, además de necesitar el contacto constante con padre y madre, a fin de formar los vínculos que le acompañarán por el resto de su vida.